Ha Resucitado · Parada 3

¿Por qué murió Jesús, y por qué decimos que ese viernes es bueno?

Es el día más duro del año de la iglesia. A Jesús lo arrestaron, lo golpearon y lo clavaron en una cruz. Murió. Los cristianos llaman a este día Viernes Santo (en inglés, Good Friday: “viernes bueno”). Hoy vas a descubrir por qué el peor día se convirtió en la mejor noticia.

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Viernes Santo

El viernes, el gobernador romano Poncio Pilato condenó a Jesús a morir en una cruz. Roma usaba la cruz para ejecutar a las personas que quería humillar. Casi todos los amigos de Jesús huyeron. Unas pocas mujeres se quedaron hasta el final.

Durante siglos, muchos cristianos culparon al pueblo judío por la muerte de Jesús. Eso está mal, y ha causado un daño terrible. La ELCA lo rechaza. Jesús era judío, y sus amigos también. El credo nombra al gobernador romano. Y los cristianos confiesan que Jesús murió por los pecados de todos nosotros.

¿Por qué murió? La Biblia usa muchas imágenes. En La libertad cristiana, Lutero lo describió como una boda, un feliz intercambio: Jesús toma nuestro pecado y nuestra muerte, y nos da su bondad y su vida. Los cristianos reconocen a Jesús en las palabras de Isaías sobre un siervo que sufre: por sus heridas somos sanados.

Lutero también dijo que a Dios se le encuentra donde menos lo esperamos: en la debilidad, en el sufrimiento y en una cruz. Así que, cuando estás sufriendo, no estás lejos de Dios. Jesús murió por nosotros, y se queda con nosotros en los lugares difíciles. Por eso los cristianos llaman santo, y hasta bueno, a este día.

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El segundo artículo, del Catecismo Menor de Lutero

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.

¿Qué significa esto? Creo que Jesucristo, verdadero Dios, engendrado del Padre desde la eternidad, y también verdadero hombre, nacido de la virgen María, es mi Señor, que me ha redimido a mí, ser humano perdido y condenado, y me ha adquirido y ganado de todos los pecados, de la muerte y del poder del diablo; no con oro ni plata, sino con su santa y preciosa sangre y con su inocente sufrimiento y muerte; para que yo sea suyo y viva bajo él en su reino, y le sirva en justicia, inocencia y bienaventuranza eternas, así como él resucitó de la muerte, vive y reina por toda la eternidad. Esto es con toda certeza la verdad.

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